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15 may2026

El avance de los sistemas inteligentes y el nuevo papel del técnico

El avance de los sistemas inteligentes y el nuevo papel del técnico

Controles, sensores e automação deixam de ser diferenciais e passam a ser requisitos básicos, impulsionados por data centers, edifícios inteligentes e pela digitalização da indústria de HVAC-R.

El mercado global de sistemas de control, sensores y automatización aplicados a sistemas HVAC-R está en camino de superar los 30.000 millones de dólares estadounidenses para 2027. Según estudios de mercado realizados por Kings Research y consultoras especializadas en automatización de edificios, se prevé que el segmento global de controles, sensores y automatización en HVAC-R (que forma parte de un mercado más amplio que ya supera los 90.000 millones de dólares estadounidenses en sistemas de automatización de edificios) experimente un fuerte crecimiento, impulsado por sensores inteligentes, IoT y automatización integrada.

Este crecimiento no es casual. Está directamente vinculado a la expansión de los datacenters, agritech, los edificios inteligentes y las plantas industriales altamente automatizadas, segmentos que avanzan rápidamente en Brasil y en todo el mundo.

En la práctica, los sistemas de aire acondicionado y refrigeración han dejado de ser un conjunto aislado de equipos electromecánicos para integrarse en un ecosistema digital. Sensores de temperatura, humedad, presión, CO2, caudal y presencia alimentan controladores programables, plataformas en la nube y sistemas de gestión de edificios (BMS), lo que permite realizar ajustes en tiempo real, reducir el consumo energético y aumentar la fiabilidad operativa.

En este contexto, surge un nuevo perfil para el técnico de climatización y refrigeración (HVAC-R). Si bien antes bastaba con dominar la mecánica, la electricidad y la refrigeración, hoy en día esto ya no es suficiente. El técnico moderno necesita comprender, al menos a un nivel básico, conceptos de informática, redes, protocolos de comunicación (como Modbus y BACnet ) e Internet de las Cosas (IoT). No se trata de convertir al profesional en programador, sino de capacitarlo para interpretar datos, configurar controladores, integrar sistemas y diagnosticar fallas que no siempre son físicas, sino lógicas o relacionadas con la comunicación. Por ejemplo, un sensor mal conectado o una falla de red pueden afectar el rendimiento de todo el sistema. Este cambio eleva el nivel de exigencia para la profesión. El técnico deja de ser simplemente un ejecutor de mantenimiento correctivo y comienza a actuar como especialista en rendimiento, eficiencia energética y confiabilidad.

Uno de los aspectos más delicados de esta transformación es la formación profesional. La pregunta que el mercado empieza a plantearse es sencilla: ¿están las escuelas técnicas, los cursos de formación profesional y las entidades del sector adaptándose a esta evolución? Todavía existe una clara brecha. Según ASHRAE (Sociedad Estadounidense de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado), el sector se enfrenta a una escasez de competencias, ya que la formación técnica a menudo no se mantiene al día con los avances tecnológicos y la demanda de nuevos conocimientos, especialmente en automatización, IoT y eficiencia energética. Esta desconexión entre la educación y las demandas del mercado es uno de los factores que contribuyen a la escasez de profesionales cualificados en HVAC-R. Muchos cursos siguen centrados casi exclusivamente en la instalación y el mantenimiento tradicionales, mientras que el mercado demanda profesionales capaces de manejar la automatización, los sensores inteligentes y los sistemas conectados. Esto crea un desajuste entre la oferta y la demanda de mano de obra cualificada.

“Ante la creciente demanda de sistemas HVAC-R más eficientes, una menor huella de carbono y una mejor calidad del aire interior, la adopción de recursos digitales, electrónica integrada, control en la nube e IoT también está en auge, transformando el perfil del técnico HVAC-R. El desempeño profesional ahora depende no solo del conocimiento mecánico, sino también de habilidades relacionadas con la electrónica, la instrumentación, las redes y el análisis de datos. Por lo tanto, el técnico actual necesita incorporar a sus habilidades la capacidad de interpretar señales eléctricas y lógicas, comprender las automatizaciones que ajustan los sistemas automáticamente y operar herramientas digitales y software de diagnóstico remoto”, explica Ronald Borduni , presidente de la Red Digital de Automatización y Electricidad de ABRAVA.

“Con la digitalización de los sistemas HVAC, los conocimientos básicos de IT se han vuelto indispensables, como la comprensión de redes, la seguridad de la información, el IoT, los sensores y la interpretación de datos en el software de monitorización. Si bien algunas escuelas técnicas ya incorporan estos temas, el ritmo de actualización exige una formación continua para mantenerse al día con la rápida evolución tecnológica del sector”, añade.

Por otro lado, esta brecha también representa una gran oportunidad. Los profesionales que buscan capacitación adicional en automatización, control y conectividad suelen estar mejor posicionados, evitan la competencia de precios y acceden a contratos de mayor valor añadido.

“Constantemente llegan nuevas tecnologías al mercado, y los profesionales deben adaptarse a medida que surgen nuevas demandas. En este contexto, la cultura de la formación técnica por parte de las empresas cobra cada vez más importancia. Este siempre ha sido un principio fundamental en Full Gauge Controls desde sus inicios, y esto es uno de los factores que nos distinguen a nivel mundial. La inteligencia artificial, en particular, está ganando terreno y desempeñando un papel cada vez más importante en la mejora de las operaciones de campo. Un ejemplo de ello es el desarrollo, en colaboración con Climtek, una empresa canadiense, de la primera plataforma de soporte técnico basada en IA para la industria HVAC-R, entrenada con nuestra biblioteca técnica completa. Además, algunas empresas del sector ya utilizan algoritmos de IA para analizar datos mediante API, identificando patrones de consumo, prediciendo comportamientos anómalos y ajustando las estrategias de control. Este tipo de aplicación genera mejoras reales en la eficiencia energética, reduce el tiempo de inactividad y aumenta la precisión en la monitorización de cámaras frigoríficas y sistemas de refrigeración, lo que repercute directamente en el rendimiento y las cualificaciones requeridas de los profesionales del sector”, afirma Antonio Gobbi, CEO de Full Gauge Controls.

Según él, es fundamental que las empresas, las escuelas técnicas y las asociaciones supervisan continuamente las nuevas tendencias del mercado e inviertan en la formación de profesionales. “Hoy en día, la tecnología hace que este proceso sea mucho más rápido y accesible que hace unos años. Las plataformas digitales, como el contenido técnico en YouTube, los cursos en línea y la ampliación de la oferta de formación técnica especializada, contribuyen significativamente a la formación de nuevos profesionales y a la actualización constante de quienes ya trabajan en el sector”.

Formación técnica en transición

Instituciones como SENAI, referente en formación técnica y profesional en Brasil, desempeñan un papel fundamental en la capacitación de técnicos en refrigeración y aire acondicionado, con cursos sólidos centrados en instalación, mantenimiento, electricidad aplicada y los fundamentos de los sistemas de refrigeración. Sin embargo, a medida que el sector HVAC evoluciona hacia un modelo cada vez más digital y conectado, el propio sector comienza a cuestionar las limitaciones de estos planes de estudio tradicionales. La incorporación de contenidos relacionados con la automatización, sensores inteligentes, protocolos de comunicación, integración con sistemas de gestión de edificios y conceptos básicos de IoT aún se produce de forma gradual y desigual. Esta discrepancia crea una brecha entre la formación ofrecida y las demandas reales de las aplicaciones modernas, como centros de datos, edificios inteligentes e industrias automatizadas, lo que obliga a muchos profesionales a buscar formación complementaria en el mercado para mantenerse al día con la transformación tecnológica del sector HVAC-R.

Las escuelas técnicas especializadas también ofrecen formación tradicional en refrigeración y aire acondicionado, pero el sector reconoce la necesidad de ampliar su enfoque hacia los sistemas inteligentes y conectados. Según un estudio de ASHRAE, en este nuevo escenario, la formación digital deja de ser un factor diferenciador y se convierte en una verdadera puerta de entrada a oportunidades de mayor valor añadido en el sector HVAC-R. Los profesionales que dominan la automatización, los sensores inteligentes, el análisis básico de datos y la integración de sistemas pueden acceder a nichos menos sensibles al precio y más orientados a la fiabilidad, como centros de datos, edificios inteligentes, industrias de procesos y agronegocios de alto rendimiento. Además de ampliar el ámbito laboral, esta formación permite ofrecer servicios continuos, como monitorización remota, mantenimiento predictivo y contratos de rendimiento, generando nuevas fuentes de ingresos y relaciones a largo plazo con los clientes.

“La mayoría de las escuelas técnicas buscan constantemente introducir nuevas tecnologías a sus estudiantes. Sin embargo, este proceso se lleva a cabo sin descuidar la enseñanza de la refrigeración básica, que aún representa la mayor parte de las instalaciones operativas. Esta base sigue siendo esencial para que los profesionales comprendan correctamente cómo funcionan los sistemas antes de pasar a aplicaciones más tecnológicas. De hecho, el avance de la climatización inteligente no es una tendencia pasajera, sino un camino irreversible. Los controles, sensores y la automatización dejan de ser opcionales para convertirse en una parte esencial del sistema. Para el sector, esto significa mayor eficiencia, sostenibilidad y fiabilidad. Para el profesional, significa evolución técnica, mayor valor añadido y nuevos horizontes de acción. Quienes comprendan este cambio y se preparen ahora estarán un paso por delante en un mercado cada vez más tecnológico y estratégico”, comenta el CEO de Full Gauge.

Añade que es fundamental tener conocimientos básicos de topología de red, así como de las normas técnicas que regulan las mejores prácticas para la instalación y la comunicación de datos. Estos conceptos garantizan una mayor fiabilidad, estabilidad y rendimiento de los sistemas de automatización HVAC-R.

“Por lo tanto, siempre hacemos hincapié en la importancia de contar con una infraestructura de comunicación RS-485 diseñada e instalada por técnicos cualificados, siguiendo estrictamente las normas y recomendaciones técnicas. Una red bien dimensionada y correctamente instalada es crucial para el correcto funcionamiento del sistema y la calidad de la información recopilada. Los principales actores del mercado cuentan con redes consolidadas de instaladores cualificados, capaces de atender a empresas interesadas en soluciones HVAC inteligentes. Por consiguiente, no se trata de una falta de profesionales, sino de la necesidad de saber dónde encontrar a este personal especializado con experiencia en las últimas tecnologías”, afirma Gobbi.

Borduni añade que el sector sigue expandiéndose, impulsado por la demanda de sistemas inteligentes, pero la falta de profesionales cualificados podría frenar este crecimiento, como ocurrió con los enfriadores de compresores de cojinetes magnéticos, cuya consolidación en Brasil se vio dificultada por la percepción de escasez de personal técnico. “Para evitar este tipo de cuellos de botella, el sector necesita acelerar la formación mediante la actualización y ampliación de cursos técnicos, programas de formación a corto plazo, alianzas entre fabricantes, asociaciones y centros educativos, así como incentivos para la formación en automatización e IoT, garantizando así una fuerza laboral preparada para operar tecnologías cada vez más eficientes y complejas”, concluye.

15 may2026
Reportaje publicada en la Revista do Frio, nº 429, febrero de 2026.