Controles, sensores e automação deixam de ser diferenciais e passam a ser requisitos básicos, impulsionados por data centers, edifícios inteligentes e pela digitalização da indústria de HVAC-R.
El mercado global de sistemas de control, sensores y automatización aplicados a sistemas HVAC-R está en camino de superar los 30.000 millones de dólares estadounidenses para 2027. Según estudios de mercado realizados por Kings Research y consultoras especializadas en automatización de edificios, se prevé que el segmento global de controles, sensores y automatización en HVAC-R (que forma parte de un mercado más amplio que ya supera los 90.000 millones de dólares estadounidenses en sistemas de automatización de edificios) experimente un fuerte crecimiento, impulsado por sensores inteligentes, IoT y automatización integrada.
Este crecimiento no es casual. Está directamente vinculado a la expansión de los datacenters, agritech, los edificios inteligentes y las plantas industriales altamente automatizadas, segmentos que avanzan rápidamente en Brasil y en todo el mundo.
En la práctica, los sistemas de aire acondicionado y refrigeración han dejado de ser un conjunto aislado de equipos electromecánicos para integrarse en un ecosistema digital. Sensores de temperatura, humedad, presión, CO2, caudal y presencia alimentan controladores programables, plataformas en la nube y sistemas de gestión de edificios (BMS), lo que permite realizar ajustes en tiempo real, reducir el consumo energético y aumentar la fiabilidad operativa.
En este contexto, surge un nuevo perfil para el técnico de climatización y refrigeración (HVAC-R). Si bien antes bastaba con dominar la mecánica, la electricidad y la refrigeración, hoy en día esto ya no es suficiente. El técnico moderno necesita comprender, al menos a un nivel básico, conceptos de informática, redes, protocolos de comunicación (como Modbus y BACnet ) e Internet de las Cosas (IoT). No se trata de convertir al profesional en programador, sino de capacitarlo para interpretar datos, configurar controladores, integrar sistemas y diagnosticar fallas que no siempre son físicas, sino lógicas o relacionadas con la comunicación. Por ejemplo, un sensor mal conectado o una falla de red pueden afectar el rendimiento de todo el sistema. Este cambio eleva el nivel de exigencia para la profesión. El técnico deja de ser simplemente un ejecutor de mantenimiento correctivo y comienza a actuar como especialista en rendimiento, eficiencia energética y confiabilidad.
Uno de los aspectos más delicados de esta transformación es la formación profesional. La pregunta que el mercado empieza a plantearse es sencilla: ¿están las escuelas técnicas, los cursos de formación profesional y las entidades del sector adaptándose a esta evolución? Todavía existe una clara brecha. Según ASHRAE (Sociedad Estadounidense de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado), el sector se enfrenta a una escasez de competencias, ya que la formación técnica a menudo no se mantiene al día con los avances tecnológicos y la demanda de nuevos conocimientos, especialmente en automatización, IoT y eficiencia energética. Esta desconexión entre la educación y las demandas del mercado es uno de los factores que contribuyen a la escasez de profesionales cualificados en HVAC-R. Muchos cursos siguen centrados casi exclusivamente en la instalación y el mantenimiento tradicionales, mientras que el mercado demanda profesionales capaces de manejar la automatización, los sensores inteligentes y los sistemas conectados. Esto crea un desajuste entre la oferta y la demanda de mano de obra cualificada.
“Ante la creciente demanda de sistemas HVAC-R más eficientes, una menor huella de carbono y una mejor calidad del aire interior, la adopción de recursos digitales, electrónica integrada, control en la nube e IoT también está en auge, transformando el perfil del técnico HVAC-R. El desempeño profesional ahora depende no solo del conocimiento mecánico, sino también de habilidades relacionadas con la electrónica, la instrumentación, las redes y el análisis de datos. Por lo tanto, el técnico actual necesita incorporar a sus habilidades la capacidad de interpretar señales eléctricas y lógicas, comprender las automatizaciones que ajustan los sistemas automáticamente y operar herramientas digitales y software de diagnóstico remoto”, explica Ronald Borduni , presidente de la Red Digital de Automatización y Electricidad de ABRAVA.
“Con la digitalización de los sistemas HVAC, los conocimientos básicos de IT se han vuelto indispensables, como la comprensión de redes, la seguridad de la información, el IoT, los sensores y la interpretación de datos en el software de monitorización. Si bien algunas escuelas técnicas ya incorporan estos temas, el ritmo de actualización exige una formación continua para mantenerse al día con la rápida evolución tecnológica del sector”, añade.
Por otro lado, esta brecha también representa una gran oportunidad. Los profesionales que buscan capacitación adicional en automatización, control y conectividad suelen estar mejor posicionados, evitan la competencia de precios y acceden a contratos de mayor valor añadido.
“Constantemente llegan nuevas tecnologías al mercado, y los profesionales deben adaptarse a medida que surgen nuevas demandas. En este contexto, la cultura de la formación técnica por parte de las empresas cobra cada vez más importancia. Este siempre ha sido un principio fundamental en Full Gauge Controls desde sus inicios, y esto es uno de los factores que nos distinguen a nivel mundial. La inteligencia artificial, en particular, está ganando terreno y desempeñando un papel cada vez más importante en la mejora de las operaciones de campo. Un ejemplo de ello es el desarrollo, en colaboración con Climtek, una empresa canadiense, de la primera plataforma de soporte técnico basada en IA para la industria HVAC-R, entrenada con nuestra biblioteca técnica completa. Además, algunas empresas del sector ya utilizan algoritmos de IA para analizar datos mediante API, identificando patrones de consumo, prediciendo comportamientos anómalos y ajustando las estrategias de control. Este tipo de aplicación genera mejoras reales en la eficiencia energética, reduce el tiempo de inactividad y aumenta la precisión en la monitorización de cámaras frigoríficas y sistemas de refrigeración, lo que repercute directamente en el rendimiento y las cualificaciones requeridas de los profesionales del sector”, afirma Antonio Gobbi, CEO de Full Gauge Controls.
Según él, es fundamental que las empresas, las escuelas técnicas y las asociaciones supervisan continuamente las nuevas tendencias del mercado e inviertan en la formación de profesionales. “Hoy en día, la tecnología hace que este proceso sea mucho más rápido y accesible que hace unos años. Las plataformas digitales, como el contenido técnico en YouTube, los cursos en línea y la ampliación de la oferta de formación técnica especializada, contribuyen significativamente a la formación de nuevos profesionales y a la actualización constante de quienes ya trabajan en el sector”.